Si empiezas a cuidar tu columna vertebral y que tu cuerpo integre las tensiones emocionales, tu postura cambiará. Los hombros se van a abrir y la cabeza estará más recta.
Así que ves que usar la ley de atracción y optimizarla a nuestro favor es todo un arte. Basta con poner en tu habitación un papel deseando un millón de euros. No es suficiente tampoco desear a diario que toque el gordo de la lotería para que se manifiesten su vida.