La depresión es una enfermedad complicada que padece un 5,2% de la población según la OMS (más de 300 millones de personas en el mundo), y es la primera causa de discapacidad, afectando al 20% de las mujeres y al 10% de los hombres.
Hay diferentes causas para la depresión, siendo una de las más importantes la predisposición genética (hay 214 genes que pueden estar implicados en el riesgo de padecer esta enfermedad). También afectan los factores fisiológicos que consisten en la alteración y/o disminución de los neurotransmisores, como la serotonina, dopamina, noradrenalina, GABA… y las alteraciones del sistema endocrino como diabetes e hipertiroidismo (y las que ocurren en el embarazo y en el parto que pueden dar lugar a una depresión postparto) junto con factores ambientales como el estrés sostenido y crónico, el agotamiento, el fallecimiento de un familiar, un divorcio, etc.
Los tratamientos disponibles como la medicación y la psicoterapia que son muy efectivos y resolutivos en muchos casos, cuentan en la actualidad con otro apoyo más, el de la medicina evolutiva o integrativa y el de la psiconeuroinmunología clínica.
¿Qué aportan estas disciplinas de nuevo?
Una perspectiva evolutiva tanto de las causas como de los factores de prevención.
¿Por qué hay tantos genes involucrados? ¿Proporcionaron en su momento estos polimorfismos alguna ventaja evolutiva? ¿Qué se puede hacer para minimizar los daños colaterales que producen hoy día?.
Medidas preventivas maravillosas como:
- El ejercicio físico diario que aumenta la disponibilidad de los neurotransmisores y hace a los receptores más sensibles. Aumenta la neurogénesis, la sinaptogénesis y modula las redes neuronales.
- Sincronizarnos con los biorritmos luz/oscuridad, recibir suficiente luz solar, pasar tiempo al aire libre, respetar las horas de sueño hacen que los sistemas glutamato y GABA se encuentren en equilibrio. (Cuando hay una deficiencia de GABA, aparecen síntomas como ansiedad, depresión, insomnio).
- Una alimentación adecuada en la que no falten las materias primas que sirven para fabricar los neurotransmisores, las hormonas y vitaminas y cofactores suficientes para todos los procesos enzimáticos.
- Mantener el estrés crónico a raya. El estrés crónico va acompañado de una descarga mantenida y excesiva de cortisol que conlleva una inflamación de bajo grado en todo el organismo.
Autora: Marisa Caban Pons. Directora del área de Fisioterapia y Psiconeuroinmunología en GrupoLaberinto y Centro Caban.







